Dos segundos en que el tiempo se detuvo.
UNA MENTE CON RECUERDOS
La vida está hecha de preciados instantes, momentos, sensaciones!!! y que mejor que escribir de ellos, para no olvidar que poseemos... Una Mente con Recuerdos!
miércoles, junio 25, 2008
Lo reconozco, soy de esas personas que corre por la vida. Corro por tomar el metro, por llegar a hacer ayudantia o por llegar a la pega a tiempo. Paso´as horas, los días... sin darme cuenta de miles de cosas e incluso a veces la gente debe atajarme de un brazo para poder saludarme. No es que esté reconociendo en todo esto una virtud, creo que es un grave defecto, un terrible error que se me enrostro hace tan sólo unos días.
Después de la pega, iba rápidamente a tomar el metro para ir a buscar unas cosas, de pronto con la música de mi mp3 muy fuerte, reconozco una cara conocida... sentada con su mejor sonrisa, me saludo y comenzamos a hablar aún cuando no era mucho lo que nos conocíamos, nuestra relación era netamente académica, yo su ayudante, ella mi alumna, un par de palabras intercambiadas por algún trabajo y sería toda nuestra relación. Un día ella comenzó a faltar a clases y me enteré que dejaría la Universidad, esas cosas suelen pasar, pensé que , como la mayoría de las veces, un asunto de plata no la había dejado seguir.
La pregunta, venía casi de cajón en ese encuentro. ¿Cuál habría sido la razón de dejar la carrera...... Su respuesta, hizo que toda mi tarde fuese distinta.
Al preguntarle mi duda,en ningún momento dejo de sonreír, su sonrisa era tímida, nerviosa. Me confidencio que estaba enferma, que le habían diagnosticado un tumor, mi reacción? la de alguien que trata de decir algo inteligente y se complica entera, las palabras, las frases y sólo atina a decir ... " pucha!" , y qué es un pucha? es una palabra de lastima o simplemente la mayor prueba de lo estúpida que me sentí al no saber reaccionar a su respuesta, cuando pensé otras mil tonterías e incluso que , como tantos otros, no había tenido la garra para seguir con esta carrera que resulta tan ingrata? En dos segundos mi mente se paralizo, mi ritmo abrumador, mi tiempo egocéntrico, mi yooo, terminó en el suelo, me destruyó y sólo me quede con la impresión al despedirme de ella, que esa sonrisa era una muestra de lo fuerte que es, a pesar de lo tímida que era mas que una suerte de flaqueza, representaba su mayor grandeza, su bandera de lucha por saber llevar lo que a mi me hubiese derrumbado en dos segundos.
sábado, mayo 31, 2008
Segundas oportunidades...
A veces me pregunto por qué aquellos buenos momentos que uno pasa, no quedan inmortalizados y duran un poco más de lo que realmente los alcanzas a disfrutar, en cambios aquellos malos momentos parecen volver una y otra vez a la cabeza sin dejar espacio a una pausa para poder respirar. Ha sido una semana rara, todo cambio de un instante a otro, las emociones se revolucionaron a un 1000 % y los sentimientos más reconditos salieron y estallaron sin previo aviso. Hoy, tras 3 meses a tu lado, las cosas parecen haber tomado otro rumbo, la ingenuidad del principio parece, simplemente, haberse desvanecido. aquellas cosas que pude disimular, que me molestaban pero que lograba controlar por amor parece que no aguantaron callar más. Hoy las horas, los minutos y segundos separados hacen pensar con la cabeza más fria, pensar en uno y ya no en dos, los caminos se han separado para reemplantearse si podemos volver a andar juntos.... Segundas oportunidades, pueden resultar mucho más complicadas que el comienzo .
La primera vez, todo fue una aventura, cada detalle tuyo me parecia fascinante y atractivo, sencillamente, por ser tan distinto a lo que conocia. Hoy debo pensar si estoy dispuesta a levantarme después de esta caida y dar el chance de que esto puede dar ese giro de tuerca que tanto necesitamos o quizás reaccionar y rendirme para que nadie salga herido. Tres meses, nadie es indiferente a tres mes de amor, de conocimiento y de entrega. Segundas oportunidades, el momento de aceptar un nuevo capitulo en esta historia o cerrar para siempre una historia que no termina, precisamente, con un final feliz.
miércoles, mayo 07, 2008

El tiempo...
Esta tarde he retado al esquivo tiempo para que se detenga por un instante, le he pedido que deje de avanzar y me así permita recordar. He tomado aquellas viejas fotografías guardadas en esas carpetas del computador que un día significaron un tesoro y que hoy parecen olvidadas. He vuelto a revisar... cada detalle, cada rostro y paisaje que me acompañaron alguna vez ... los lazos que alguna vez se forjaron y que el destino y el nombrado tiempo se han llevado. Hoy recuerdo, hoy dejo que aquellos momentos vuelvan asomarse en mi mente, porque fueron hermosos, porque fueron importantes y por qué no decirlo... porque formaron parte de lo que hoy soy...
lunes, octubre 15, 2007
Esperar….
¿Por qué solemos tener miedo a las esperas? será porque, en esencia, muchos somos ansiosos y buscamos obtener todo en el menor tiempo posible? o quizás porque cada segundo terrenal nos parece tan trascendental que esperar es una perdida? No lo sé, quizás he tratado de descubrir aquello en estos días. Lo reconozco, me cuesta esperar, soy ansiosa por naturaleza, indescriptiblemente impaciente lo cual al paso de los años creo que ha sido un terrible error.
Esperar, por qué nos cuesta tanto esperar? Hoy me cuestiono eso como nunca, creo que pude haber evitado cientos de episodios “raros”, por decirlo de algún modo, si me hubiese dado el tiempo de esperar. Mirar las cosas con calma, analizar el terreno que pisaba, simplemente darme unos segundos de respirar.Hoy, ya no siento que sea una pérdida de tiempo, ya no creo que si no tomo lo primero que viene es que perderé una “oportunidad”, hoy simplemente creo que a veces es bueno esperar pues tal vez lo que viene será mejor de lo que uno cree
¿Por qué solemos tener miedo a las esperas? será porque, en esencia, muchos somos ansiosos y buscamos obtener todo en el menor tiempo posible? o quizás porque cada segundo terrenal nos parece tan trascendental que esperar es una perdida? No lo sé, quizás he tratado de descubrir aquello en estos días. Lo reconozco, me cuesta esperar, soy ansiosa por naturaleza, indescriptiblemente impaciente lo cual al paso de los años creo que ha sido un terrible error.
Esperar, por qué nos cuesta tanto esperar? Hoy me cuestiono eso como nunca, creo que pude haber evitado cientos de episodios “raros”, por decirlo de algún modo, si me hubiese dado el tiempo de esperar. Mirar las cosas con calma, analizar el terreno que pisaba, simplemente darme unos segundos de respirar.Hoy, ya no siento que sea una pérdida de tiempo, ya no creo que si no tomo lo primero que viene es que perderé una “oportunidad”, hoy simplemente creo que a veces es bueno esperar pues tal vez lo que viene será mejor de lo que uno cree
domingo, septiembre 02, 2007

Trato de explicarme qué pasa…. qué me pasa y es poco lo que logro hilar en esta cabeza que sólo tiene marañas, enredos y nada saca de útil. Todo ha sido extraño, para mí, quizás para ti también. Llegaste sin llamarte ni buscarte y te instalaste en mi vida sin pedir permiso alguno, sólo lo hiciste y bueno, yo parece que me acostumbre a la idea y de a poco te fui aceptando.
No me preguntes cuándo cambiaron las cosas, cuándo dejaste de ser el odioso que conocí ese día de locos, pues ni yo lo sé bien . Sólo recuerdo que hasta ese día, yo tenía mi vida un poco más armada, un poco más clara y en, definitiva, sabía para que lado “iba la micro”.
No me preguntes cuándo cambiaron las cosas, cuándo dejaste de ser el odioso que conocí ese día de locos, pues ni yo lo sé bien . Sólo recuerdo que hasta ese día, yo tenía mi vida un poco más armada, un poco más clara y en, definitiva, sabía para que lado “iba la micro”.
Hoy todo eso se ha ido, debería pensar en mil otras cosas, mi vida no es tan mala como a veces, colapsada y enrabiada, creo que es. La verdad, es que hago lo que me gusta, trabajo en lugares que me agradan, comparto con gente que también me agrada y tengo la libertad suficiente para irme cuándo quiera y dónde quiera. El punto está, en que “esa libertad” se vio truncada el día en que empezé a vislumbrar una rara complicidad, que hoy me tiene casi en el abismo.
No sé qué será mejor, no sé cómo explicarte lo qué pasa…. Estoy aterrada, confundida, con ganas de salir por la “salida de emergencia” y encontrar las tantas respuestas que tengo a mis preguntas. Ya no sé ni siquiera como actuar a tu lado. Como decirte lo mucho que me encantas, quizás ya lo sabes o quizás yo no soy lo suficientemente inteligente para demostrártelo. Sólo sé que ,de un día para otro, cambiaste todo, derrumbaste el “Muro de Berlín” y me dejaste ahí sin saber bien qué va a pasar ahora…… y todo esto es tan extraño, porque te dije que no me rindo fácil, que consigo todo lo que quiero pero ésta vez, preferiría que lo que quiero fuera lo que tú también quieres, porque en tan poco tiempo de conocernos, aprendí a encontrarle sentido a cada uno de esos detalles que antes pasaba por alto. Lo sé, quizás soy una maldita cobarde por decirte que prefiero alejarme pues creo que de nada te sirvo cerca. Yo tengo todo tan claro, tan desarmado en mi vida gracias a ti …. Que sólo creo que si tú no quieres emprender este viaje es mejor que yo comienze a reconstruir lo que alguna vez creí tener.
domingo, agosto 12, 2007
Esa primera vez…..
¿Por qué hay esa “primera vez” que es tan importante, memorable y otras que, simplemente, no lo son? .Significativa resulta siempre la primera vez que hacemos el amor o simplemente tenemos sexo, pero qué pasa con aquellas otras “ primeras veces”? Por qué no recordamos o hacemos significativos esos otros momentos que parecen tan insignificantes pero que han resultado tan indispensables en nuestras vidas?
Recuerdo, por ejemplo, la primera vez que tomé una micro, debo haber tenido algo así como 11 años, venía del colegio con una amiga que si sabía andar en micro, nos bajamos mucho antes de llegar a mi casa.La verdad, es que no me acuerdo por qué. Resultado, mi amiga me dejó en el paradero y se fue a casa de su abuela que quedaba a unas pocas cuadras.
Molesta, enrabiada pero , por sobretodo, muerta de miedo tuve que arreglármelas para tratar de llegar a mi casa. Tomé la primera micro que vi., le pregunté, una vez arriba de ella, a una señora si iba por el camino correcto, me dijo que sí – aún puedo acordarme de su rostro al verme tan chica y asustada- Por fin, llegué sana y salva a mi casa, para mi eso fue toda una odisea.
Desde ese día, pude andar sola y no depender más del tío del furgón que pasaba muy temprano en las mañanas y disfrutaba con “torturarnos” con cumbias a eso de las 7. Pensando él, que era la mejor manera de despertarnos y llegar “contentas” a clases.
Recuerdo la primera vez que tomé alcohol lo hice para hacerme la “grande”, y terminé durmiendo con una bolsa al lado de mi cama para no vomitar. La primera vez que viaje sola a la playa sólo a disfrutar del mar y a leer, el primer chaleco que compre con mi propia plata, mi primer trabajo con el que creí que tendría el mundo a mis pies ( gran error), la primera vez que ame, que bese, que odie , que llore por amor, rabia o satisfacción. Por qué no pueden ser tan importantes aquellos momentos?
Hoy, todo eso parece tener sentido pues esa primera vez, en el ámbito que sea, tiene tanto o más valor. Quizás porque te hizo descubrir un mundo nuevo, logró hacerte sentir más grande, más autónomo, más preparado, al final de cuentas, para enfrentar esto que llaman vida.
¿Por qué hay esa “primera vez” que es tan importante, memorable y otras que, simplemente, no lo son? .Significativa resulta siempre la primera vez que hacemos el amor o simplemente tenemos sexo, pero qué pasa con aquellas otras “ primeras veces”? Por qué no recordamos o hacemos significativos esos otros momentos que parecen tan insignificantes pero que han resultado tan indispensables en nuestras vidas?
Recuerdo, por ejemplo, la primera vez que tomé una micro, debo haber tenido algo así como 11 años, venía del colegio con una amiga que si sabía andar en micro, nos bajamos mucho antes de llegar a mi casa.La verdad, es que no me acuerdo por qué. Resultado, mi amiga me dejó en el paradero y se fue a casa de su abuela que quedaba a unas pocas cuadras.
Molesta, enrabiada pero , por sobretodo, muerta de miedo tuve que arreglármelas para tratar de llegar a mi casa. Tomé la primera micro que vi., le pregunté, una vez arriba de ella, a una señora si iba por el camino correcto, me dijo que sí – aún puedo acordarme de su rostro al verme tan chica y asustada- Por fin, llegué sana y salva a mi casa, para mi eso fue toda una odisea.
Desde ese día, pude andar sola y no depender más del tío del furgón que pasaba muy temprano en las mañanas y disfrutaba con “torturarnos” con cumbias a eso de las 7. Pensando él, que era la mejor manera de despertarnos y llegar “contentas” a clases.
Recuerdo la primera vez que tomé alcohol lo hice para hacerme la “grande”, y terminé durmiendo con una bolsa al lado de mi cama para no vomitar. La primera vez que viaje sola a la playa sólo a disfrutar del mar y a leer, el primer chaleco que compre con mi propia plata, mi primer trabajo con el que creí que tendría el mundo a mis pies ( gran error), la primera vez que ame, que bese, que odie , que llore por amor, rabia o satisfacción. Por qué no pueden ser tan importantes aquellos momentos?
Hoy, todo eso parece tener sentido pues esa primera vez, en el ámbito que sea, tiene tanto o más valor. Quizás porque te hizo descubrir un mundo nuevo, logró hacerte sentir más grande, más autónomo, más preparado, al final de cuentas, para enfrentar esto que llaman vida.
miércoles, agosto 08, 2007

.... Mi vida este último tiempo ha cambiado demasiado, adquiri nuevas responsabilidades, más bien, nuevos retos que me gustan pero a la vez me asustan, quizás sólo es cosa de que me vaya acostumbrando. El otro día en la pega , leí un texto en un blog que me dejo pensando en los cambios que han pasado por estos días en mi vida. Acá va , para los que sientan que en algo les llega.
LOS AMIGOS QUE PERDÍ
Los amigos que perdí, que han sido muchos, fue por que ya no tuve nada más que hablar con ellos. Como con todos los ex, de pronto se perdió esa perfecta complicidad de amigos que hacía entendernos a señas y quedó sepultada para siempre esa admiración mutua de querer saber en qué estaban nuestras vidas. Tal vez fui yo el que me puse aburrido o simplemente cambié de canal, no sé, pero sin mediar un previo aviso, sin romper un juramento, dimos por terminado el compromiso.
A los amigos que perdí, que ya no los extraño, fue por que de pronto ya no entendieron lo que para mi era importante y muchas veces no supieron interpretar mis silencios. Tampoco supieron decir la palabra justa cuando más los necesitaba ni se les ocurrió organizar esa fiesta sorpresa que me habría levantado el ánimo cuando habría dado todo por tener la casa llena.
Tal vez nunca entendieron mi idioma, pero bastó que me diera cuenta para borrarlos de mi vida.Felizmente, a los amigos que perdí los fui reemplazando por otros. Por buenos conversadores y fieles auditores cuando la ocasión lo amerita.
Por tipos con problemas y preocupaciones de verdad, a los que nunca les falta tema para poner en común. Para comunicarnos y hacer la comunión. Para sentarnos en la mesa, como lo hago cada vez que me junto con mi amiga del alma, la Carola, a teorizar sobre estas weas que, la verdad, no le importan un carajo a nadie. Sólo a los amigos.

